Sobre el Procedimiento

La histeroscopia consiste en un examen de visualización directa del cuello y de la cavidad uterina, o sea, en otras palabras, una endoscopia del útero. Puede ser utilizada para el diagnóstico y también para el tratamiento quirúrgico de enfermedades en esos locales.

Puede tratar enfermedades como pólipos, algunos miomas intrauterinos, septo uterino, sinequias, alteraciones del endometrio (tejido responsable de la menstruación) y la extracción de cuerpos extraños como el dispositivo intrauterino (DIU) y restos ovulares.

¿Cómo se da?

Paso 1

La histeroscopia necesita recursos apropiados para su realización, como una cámara especial, iluminación específica, una lente, instrumentales y un medio de distención uterina.

Paso 2

La realización del procedimiento quirúrgico exige que la paciente sea anestesiada. La cirugía puede ser realizada por un aparato más fino (Bethocci), o por uno más grueso (Resectoscopio). Ese último, exige la dilatación del canal cervical para la introducción del aparato a través del cuello uterino. Esa elección, dependerá de la enfermedad y de la cirugía que se propone hacer.

La histeroscopia quirúrgica, es considerada mínimamente invasiva por aumentar el poder de la visión y causar menos daños a los tejidos. Esas ventajas que la técnica proporciona, aumentan la seguridad del procedimiento, reduciendo el riesgo de complicaciones inherentes a la cirugía en sí, y reduciendo también el tiempo de recuperación y la vuelta a la rutina diaria.

Comprenda la cuestión de la anestesia en la histeroscopia.

El examen se hace pasando un aparato muy fino, llamado lente, por medio de la distensión de la cavidad uterina, que puede ser hecha con la inyección de gases o líquido (suero fisiológico).
La dimensión de la lente posee el diámetro similar al del cuello uterino de la mujer en edad reproductiva, y la mayor parte de las fibras sensitivas se ubica en esa región. Por eso, la histeroscopia es un examen que se tolera muy bien y que puede ser realizado en el ambulatorio, o sea, sin la necesidad de ingresar al paciente ya que el dolor que el procedimiento genera es bastante suave y tolerable.

Sin embargo, la sensibilidad al dolor es subjetivo e individual, y no puede ser prevista a no ser que la paciente ya haya pasado por esa experiencia u otra similar. Hay situaciones en que los estudios han demostrado, que existe una mayor probabilidad de sentir dolor durante el examen en casos de menopausia, inflamación, procedimientos quirúrgicos previos en el cuello del útero y factores emocionales.

El examen puede ser interrumpido a cualquier momento durante su ejecución, pero la paciente que consabidamente ya posee uno de esos factores, y donde existe la posibilidad de que se sienta incómoda durante el examen, debe optar por la anestesia.

Instituto Crispi y la histeroscopia.

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